1.Relato desde el río

Captura de pantalla 2014-03-18 a la(s) 02.06.37Oí el chisporreo de la bombilla al caer sobre el agua. Se hundía dejando a su paso un halo de luz, como si su corta vida dejara un rastro efímero solo visible para aquel que mirara más allá de la belleza del agua.
Se agachó en la orilla y, sin importarle el peligro, cogió la bombilla y se la llevó escondida en el bolsillo.  No lo sabía pero,más tarde, el insignificante objeto se convertiría en su guía.
Pasaron los meses. La bombilla colgaba del techo sin luz que ofrecer, pero cada día la muchacha le sonreía y la acariciaba con esa  ternura tan característica de los niños al jugar con su muñeco favorito.
Hacía años que no era una niña. Andaba más cerca de los treinta que de los veinte, pero nunca perdió la inocencia a pesar de que su vida nunca fue tan feliz como la de los vecinos a los que espiaba desde la ventana de su apartamento en el sexto piso de cualquier calle del norte de Francia.
Cualquiera que hubiera entrado en la dulce morada se habría asustado. Las paredes guardaban trazos de pintura sin sentido, emulando quizás el significado de la vida según algún vagabundo loco o cualquier marginado social. Pero nadie entraba, porque todo el mundo estaba inmerso en las preocupaciones del día a día, olvidando que la vida jamás debió ser una preocupación, sino una continua fiesta de sensaciones.
Hoy se asoma a la ventana. Un artista toca el acordeón y canta algunas canciones en francés. Está bien, caeré en los tópicos. Tiene un bigote inmenso y una boina marrón. Viste con un peto oscuro y cuando se percata de la mirada de la muchacha, le regala un guiño y comienza a bailar en un intento de llamar la atención de los transeúntes.
Un poco más allá, un pintor pinta sobre un puente. Sobre el lienzo, un fiel retrato del paisaje norteño, verde, azul y marrón. Demasiado realismo para la imaginaria vida de los locos. Demasiado bello para aquellos defensores de la absoluta realidad.
Bajamos por las escaleras del edificio.  Huele a Francia.  La puerta de hierro de la entrada principal chirría.  Los niños juegan por las calles con un balón hecho de papel. Nadie tiene demasiado dinero en esta zona, pero todos son felices. El panadero baila con las baguettes mientras su mujer, algo rechoncha, atiende a los clientes con una sonrisa de oreja a oreja.
Sigo a la joven. Cierro los ojos en medio de la calle. Esta algarabía de sensaciones me marea. Me hace sentir demasiado viva y mi cuerpo amenaza con estallar de un momento a otro.  Oigo voces, gritos, huele a pan, a croissants , a café au lait  , a tierra, a campo , a ciudad, a carmín, a felicidad…
Alguien me roza los labios. Me besa suavemente. Abro los ojos. No hay nadie pero…algo pesa en mi bolsillo. Es una bombilla con una nota: ‘’ Sígueme’’
Me espera en el comienzo del puente. Sonríe. Sonrío como una idiota. Me coge de la mano. Cuando me doy cuenta, me ha tirado al agua. Chapoteo y no paro de reír a carcajadas. Los normales nos miran como si estuviéramos locas. Lo estamos y mucho. Es el precio de la felicidad.

Puzzles

(Extracto de mi blog personal)

IMG_7128Nos pasamos la vida intentando encajar las piezas de un puzzle que no quiere ser armado. Buscamos, pieza por pieza, la perfección de un mosaico inexistente que en nuestra mente simula un paraíso, pero que tras transcribirlo a la realidad, no es más que un conjunto de ramas rotas.

Seguimos nuestro camino cabizbajos, alterando el paisaje que nos rodea con nuestras huellas egoístas que luchan por sellar nuestro efímero e insignificante paso por el mundo.

Nuestras huellas son el puzzle. Imperfectas, pero dulces. Esa dulzura que hace que camine de puntillas retrocediendo en el camino y que camine sobre los pasos que ella ha dejado para no pisar tierra nueva si no me acompaña su sombra.

Y caminando velozmente, más bien trotando, me topé con la sombra que rozaría su cuerpo. Y extrañada, se giró y me pregunto algo cansada:  Y tú, ¿Qué quieres ahora?

– Vengo a enseñarte mi puzzle. Ése del que tanta hablaba. Siempre estuviste en él ,aunque nunca supe como encajabas. El otro día, intenté armarlo, pensaba que todo cuadraba…pero buscando las piezas correctas, me di cuenta de que de todas ellas las únicas que encajaban eran la tuya y la mía.

Bueno a lo mejor es mentira, pero si no encajaban ya las encajé yo. Intenta separarlas.

Nos pasamos la vida buscando las piezas de un puzzle, y no nos damos cuenta de que un puzzle realizado con piezas que no encajan siempre quedará más bonito…

Si yo pudiera…

Extracto de mi blog personal. 

Si yo pudiera sentir, creería en princesas y te regalaría rosas para recibir un beso.
Sentiría mariposas en la barriga y cada pequeña sonrisa me haría la persona más feliz del mundo.
También haría cosas tontas y sin sentido para llamar tu atención y demostrarte que soy la más fuerte y ágil del lugar como un niño pequeño.
Y además, te haría creer en cuentos de hadas donde yo sería un príncipe con las uñas pintadas.
A veces, nos encontramos con personas perfectas, con personas que te hacen la vida más fácil por el simple hecho de estar ahí. Que te demuestran cada día que les importas, que te aportan… Personas que son diamantes.
Y cuando te das cuenta, empiezas a darte puñetazos en el corazón para que reaccione, pero el hueco que has hecho en el iceberg es tan grande que tu GPS no da señal y nadie vendrá a buscarse.
Se está bien aquí, no hace calor. Pero… Quizás…

Entonces, entonces no

Captura de pantalla 2014-03-07 a la(s) 18.15.42Ni siquiera me lo propuse. Supongo que, en algún momento, me di cuenta de que, en cierto modo, el mal atrae al mal, aunque sea a largo plazo. Todo, todo se paga y puede que en el momento de pagar descubras que no tienes con qué y tengas que dejar parte de tu cuerpo.

Las chicas malas no somos tan malas. Las chicas malas coleccionamos hachazos en nuestra piel y por ello, nos dejamos las uñas largas. ¡Cuidado!

Aunque nunca lleguemos a limárnoslas, siempre llega ese momento en el que te apetece sacar ese lado desconocido de tu personalidad y te das cuenta de que el mundo de las atracciones fatales y los amores imposibles es una basura comparado a esa satisfacción que te produce sacarle una sonrisa a la chica bonita con la que te has cruzado.

Nuestro mayor error es hacer las cosas siempre por un determinado interés. Escribimos canciones, dedicamos estados en nuestras redes sociales y enviamos Whatsapps a las 3 de la mañana esperando algo. ¿Y si hoy cambiamos nuestra manera de pensar? Y si seguimos siendo quienes somos sin esperar nada a cambio? ¿Y si lo único que nos proponemos es intentar alegrarle el día a una persona?

Las palabras bonitas dejan de serlo si detrás de unos párrafos se esconde “Quiero follarte”. 

¡Por favor! Maldita hipocresía sentimental.  Hemos conseguido generar desconfianza en los demás.  Hemos conseguido que nuestras ganas de… ¡No sé! ¡Mierda! ¡Estoy cabreada!

Ese día aleatorio de 2013 empecé a decir las cosas tal y como eran. Seguí dedicando palabras bonitas, pero no impidieron que, en determinados momentos, me comportara como una salvaje y dejara la literatura en mi casa. Quiero ser honesta y para mí, ser honesta es tratar a cada persona de manera distinta.

¿Qué clase de persona le dedica las mismas canciones a 30 personas? ¿Quién escribe cartas y las manda en cadena por email?

¿Quién es el valiente que acusa a alguien de todo esto cuando solo dice las cosas porque le apetece decirlas, sin motivos ocultos?

 

Y cuando tratas a alguien de la mejor manera que puedes y su conclusión es que eres una golfa que trata a todas por igual… entonces, entonces no.

Vamos a lanzar flechas con cañones. ¡Empieza la guerra!

De fiesta con el móvil. Meter la pata vol 1.

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Son las 5 de la mañana(ver vídeo). ¡Qué idea tan fantástica la de mandarle un mensaje a alguien que te atrae para comentarle cuatro cositas de nada. Es el momento ideal para decir lo que se te pasa por la cabeza. Ves las teclas borrosas pero…¿Qué más da? Te sientes poeta, las palabras salen solas. ¡Qué bonito!

Son las 2 de la tarde. ¡Mierda! ¡Mierda!¡Mierda!¿Qué le he mandado? ¡Tierra trágame! 

A la mayoría nos ha pasado alguna vez.  Dramatizar es de débiles. Lo mejor es afrontarlo con una sonrisa. Sí, es probable que la hayas fastidiado, pero siento decirte que los mensajes enviados no se pueden borrar. De nada sirve que agites el móvil, le llores a todos los dioses que se te ocurran o que vayas a la juguetería más cercana a comprar una de esas capas de invisibilidad que venden de Harry Potter. Toca asumirlo y apechugar.

Nadie te ha obligado a escribir ese mensaje. Te has metido en el lío tú solita.  Lo primero que tienes que preguntarte a ti misma es por qué le has enviado ese mensaje a esa persona en concreto. Vamos, que a las 5 de la mañana una noche de fiesta no creo que el destinatario de un mensaje sea el servicio de atención al cliente de Mercadona. Y si lo es, por favor, supera tu obsesión por las empanadillas y cómprate un perrito caliente como todo el mundo.

Una vez hayas asumido que la chica en cuestión te gusta, te hace tilín, te hace gracia, te llama la atención o como quieras llamarlo, si por cualquier motivo estás arrepentida de tu confesión, es hora de planear una estrategia para retractarte. Siento decirte que no colará pero, por lo menos, puedes intentarlo para sentirte mejor.

1. Lo siento, me equivoqué de persona –> Es la excusa más tonta que puedes inventarte. No puedes decirle a alguien que te atrae que el mensaje adorable/erótico-festivo que le has mandado va para otra persona.

2. Era un difundido para todos mis contactos. Una broma. –> Bueno vale, pero si algún día quieres decirle algo de verdad, no te creerá. Además, te puede pillar la mentira fácilmente preguntándole a cualquier otro contacto que tengas guardado. Ya sabes que todas nos conocemos.

3. Fue mi amiga. Es una bromista –> Madura. No metas a tus amigos en tus líos. Evita odios innecesarios. ¿Cómo es que tu amiga eligió a esa persona? Si se cree la excusa puede terminar pensando que no paras de nombrarla delante de tus amigos o cualquier otra cosa peor.

4. Estaba borracha y no sabía lo que decía –> Por muy mal que estés, si dices algo tienes alguna razón para decirlo. ¿El mensaje se lo has enviado a Juanita la de los palotes o a esa persona en concreto? No colará y lo sabes.

No vale la pena malgastar tiempo ideando excusas baratas que solo te harán sentir más tonta. Pide disculpas, puede haberse molestado. Nunca se sabe lo que pasa por la cabeza de otra persona.

Pasarás por 4 fases:

  • La fase de bochorno:  A la mañana siguiente, cuando vuelvas a ser persona, te meterás en la cama y jurarás que no volverás a salir. Se lo contarás a tus amigos más cercanos, que se reirán un poco de ti, pero que te seguirán queriendo.
  • La fase de aceptación: Has metido la pata..¿Y qué? Has dicho lo que pensabas. Es lo que hay.
  • La fase de estrategia: O huyes, o ignoras lo que has dicho y sigues como siempre o inicias una estrategia de conquista.La más habitual es la segunda.  Laalalalalalalaalalalala
  • El cara a cara: No bajes la cabeza, no muestres debilidad y échale morro al asunto.

Si eres una persona impulsiva vas a caer en el mismo “error” muchas veces, incluso cuando no estés de fiesta. Aprende a vivir con ello y deja de llevarte las manos a la cabeza. ¿Sirve de algo vivir reprimiéndote?  Si tienes que cantarle “Propuesta indecente” se la cantas. Si te llevas un tortazo, al día siguiente sales a pescar, que de sirenas está lleno el mar y no están en peligro de extinción.

No sé quién fue el primero en guardar la compostura. Al fin y al cabo, yo solo soy una de esas que solo dejará de meter la pata cuando se la corten. Y me gusta. Porque así soy yo: un aspersor de palabras y actos incontrolables que convierten mi vida en una vorágine que me gusta, me encanta y que me permite ser, estar y sentir. 

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Fuegos artificiales…¡Por favor! ¿Quién querría sentir fuegos artificiales? ¿Acaso no es mi corazón tan real como el tuyo?

Tóxicas. Vol I ¿Sabes detectarlas?

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Toxic!

Las personas tóxicas son como las tormentas, dejan de tener gracia cuando el rayo cae demasiado cerca, pero a todos nos gusta contemplarlas desde la ventana. Me permito el lujo de bromear aunque sé que no tiene gracia. Te vas a encontrar con muchas personas tóxicas a lo largo de tu vida y, lo cierto, es que cuando aprendes a detectarlas huyes… o no.

Pongámonos en situación. Has conocido a la persona de tu vida. Te encanta. Te mueres por cada uno de sus huesos. ¡Le prepararías un baño de Gallina Blanca solo para….¿Eh? Perdón esto no iba aquí. La chica es rarita. Tiene comportamientos extraños y no para de sacarte de quicio.

¿Sabes detectar a una persona tóxica? ¿Tienes la fuerza suficiente para huir de ellas? 

Si has conocido a una es probable que lo que te cuento a continuación te resulte familiar.

1º Las personas tóxicas suelen ser personas débiles. Te lo parecerá y eso te atraerá de ellas. ¿Dejarías en la carretera a un animal herido? Si la respuesta es no, eres una víctima potencial de este tipo de personas. Te harán sentir que te necesitan desde el primer momento y eso te encantará. No te darás cuenta de que a cada paso que das para protegerlas te estás debilitando. Es lo que necesitan: crear en ti la necesidad de estar con ellas para dominarte. Lo conseguirán.

2º Te contarán secretos inconfesables para hacerte sentir especial. En algún momento, pensarás que te están sobreinformando, pero valorarás su confianza en ti. ¡Pobre ignorante! No te darás cuenta de que es parte de su estrategia de conquista y que todo lo que sabes lo saben 400 personas más hasta que algún día te topes cara a cara con otra de sus víctimas. Interesante conversación.

¡No jodas!
¡No jodas!

3º Cuando las conozcas probablemente no hayan cortado todos los lazos con su ex. Quizás, incluso, tengan pareja. No les gusta estar solos, así que enlazan una relación con otra. En un primer momento, pensarás que la cornuda es la culpable de todo. Te molestará toda la información que te llegue acerca de esa maldita relación, aprobarás todos los comentarios negativos que tu amada vierta sobre Rudolph y solo te darás cuenta de tu error cuando días, semanas o meses más tarde revivas la situación, esta vez en tus propias carnes.

4º Se enfadarán contigo si desde un primer momento no les ofreces el 100% de tu atención. Intentarán de todas las formas conseguirte y no pararán hasta alcanzar su objetivo. Si un día determinado olvidas darle los buenos días serán capaz de retirarte la palabra, acusarte de pasota e incluso, bloquearte de todas las redes sociales. No te preocupes, siempre se arrepienten. Sin embargo, si le das los buenos días o le prestas demasiado atención el día equivocado, pueden acusarte de agobiarlas. Nunca llueve a gusto de todos y, en su realidad, siempre llueve en verano.

5º Son personas inseguras, así que intentarán derribar tus seguridades para sentirse mejor. Si eres buena en algo te hará creer que no sirves para ello y te sacará defectos que ni tu misma sabías que existían. Si te dejas dominar estarás en un buen lío y la convertirás en la diosa de todas tus acciones. Efecto marioneta.

6º Nada de lo que te ocurre es importante. Si a ti te duele la espalda, a ellas les duele todo el cuerpo, y si has discutido con una de tus mejores amigas, ellas han estado en la Guerra de Vietnam y han luchado contra King Kong nueve veces. Está claro.

7º Te harán pasar por situaciones bochornosas. No le darás importancia y tratarás de borrarlas de tu mente, pero cuando el descontrol forma parte de la vida de alguien es bastante difícil que no te empuje al vacío.

8º Nunca sabrás exactamente lo que quieren. Una semana serán un osito amoroso y serán capaces de quedar contigo a las 12 de la noche solo por verte un rato. A la siguiente, no querrán ningún contacto sentimental contigo y optarán por insinuarte que como persona les importas poco, pero como muñeco sexual les encantas. Una semana más tarde, es probable que te des cuenta de que no eres la única en su corral de gallinas y aparecerá otra conquista(o dos o tres) y se enfadará contigo si pones mala cara. NO SOIS NADA. Eso sí, si se te ocurre hacer lo mismo provocarás al dragón y comenzará a escupir fuego y a lanzar cuchillos afilados.

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Llegados a este punto solo tienes dos opciones. Quererte a ti o quererla a ella. Si optas por la segunda opción, siento decirte que tu vida se transformará en un bucle de acontecimientos en el que nada tendrá sentido y en el que tu único premio serán unos cuantos polvos(¿Estamos en horario infantil?) y una experiencia un poco vacía en cuanto a emociones positivas.

Si optas por la primera te acordarás de ella en algunas ocasiones. No voy a mentirte. Las personas tóxicas saben camelar y es dificil olvidarlas por completo aunque tu roce con ellas haya sido ligero. Sin embargo, el 80% de esos recuerdos narrarán situaciones negativas. Te darás cuenta de que por muy bellos que sean los volcanes en erupción, es mejor verlos desde lejos. Desde donde no puedan quemarte o asfixiarte.


Algún día encontrarás un cuaderno de notas y solo podrás sonreír al recordar que sobreviviste y que tus palabras de dolor, en algún momento, se convirtieron en viejas anécdotas. 

 ¿Te puedes arrepentir de hacer lo correcto? Supongo que sí, aunque sea en un determinado momento de una noche de juerga, aunque no se lo cuentes a nadie y pretendas silenciar tus pensamientos. Lo supongo, pero quiero ignorarlo, como si ya no existiera, como si no importara. Nos gusta elegir lo incorrecto porque es la única forma de perdernos, y esa pérdida nos hace libres, libres de verdad, mientras esperamos que alguna corriente nos lleve hacia un destino desconocido. Siempre vas a lamentarlo. Tanto lo bueno como lo malo, porque estamos condenados a elegir entre dos caminos que nunca se juntan aunque necesitemos de ambos. En ese momento de escasa lucidez, te darás cuenta de que las cosas por muy malas que sean siempre tendrán su encanto. Hasta ella… O cualquier otra.

Y quemaste la foto. Paripé absurdo. Tenías cientos guardadas en el cajón de los recuerdos imborrables.(2011)

Espectáculos bochornosos

Creo que sentir vergüenza ajena es mucho más doloroso que sentir vergüenza propia. A mí me pasa.  Me recorre un escalofrío por todo el cuerpo y me tengo que llevar las manos a la cabeza en un vano intento de olvidar el espectáculo bochornoso que presencio.

Últimamente me ha pasado mucho, pero sinceramente, no sé si es vergüenza ajena o pena. Es que, en ocasiones, no puedes sentir odio hacia ciertas personas porque las consideras unas enfermas.  Y creo que es pena lo que siento cada vez que oigo hablar del espectáculo bochornoso que nos ofrece el gobierno ruso cada día.

Me pregunto cuánto duraría yo por esas tierras. Yo que acostumbro a hacer lo que me da la gana, cuando me da la gana y con quien me da la gana. Yo que he aprendido a sonreír y a tenerle cariño a los tontitos que piensan que soy una lesbiana de mierda, una pervertida y una enferma. Porque sí, aún queda gente así.

Me molesta. Me molesta que un país tan grande como Rusia se deje oprimir de esa manera. Me molesta que una gran mayoría esté de acuerdo con la “Antipropaganda homosexual”.  Me molesta que en 2014 los homosexuales sigan siendo ciudadanos de segunda?..de tercera clase en muchas partes del mundo. Pero, sobre todo, me molesta que sentirse atraído por alguien de tu propio sexo sea motivo para castigarte.

Y entonces, creo un mundo paralelo y me invento excusas baratas y simpáticas.

Rusia no quiere lesbianas en sus Juegos porque como somos todas unas camioneras colapsaríamos el país con nuestros tráilers, nuestros camiones y nuestras camionetas. Tendríamos ventaja en todas las pruebas porque como pensamos como hombres, tenemos altos niveles de testosterona. Además, sería un lío para los organizadores porque nuestro aspecto varonil haría que se confundieran y todas las rusas caerían rendidas ante nuestros encantos.

Con los chicos pasa lo mismo. Con tanta pluma volarían en todas las pruebas. Eso les daría una gran ventaja y no sería justo para la gente normal. Además, todos sabemos lo que pasa con las plumas. Se les irían cayendo y dejarían todo hecho un desastre. No, no, no. Donde mejor está un homosexual es en una jaula. Aislado, pero con un espejo para que no se sienta solo.

 Y yo tengo algo que decirle a Javier Fernández, el abanderado español. 

Querido chiquillo: los homosexuales no tenemos por qué cortarnos, al igual que tú no lo haces. Es cierto, como tú dices, que cuando vas a un país debes respetar sus normas, pero… ¿Respetar una ley que va en contra de los Derechos Humanos?.. Dime. ¿Respetarías tú la ley de un país si te considerara un enfermo y te prohibiera besar o darle la mano a quien amas? ¿Lo ves ahora de la misma forma o vas a responder que eso nunca ocurrirá porque tú eres normal?

El mundo está plagado de payasos que no tienen gracia. Está lleno de imbéciles y, por desgracia, tenemos que aguantarlos. ¿Qué más da? Solo son un asunto más del que hablar,  una insignificante anécdota de la que nos reiremos dentro de unos cuantos meses…

Al fin y al cabo, la gente normal rechaza estas actuaciones bochornosas. ¿Habéis leído bien? “Gente normal”, calificación en la que no entran ciertos personajes.

Paz y amor para todos.

¿Tu pareja te pone los cuernos? Principales sospechas

Soy consciente de la peligrosidad de este post. Por un lado, no quiero alimentar la desconfianza de alguien propenso a los celos, y por otro, no quiero morir a manos de cualquier infiel que vea sus estrategias tiradas al río. Lo segundo tiene solución: Si vas a engañar, hazlo mejor inútil.   O mejor, no lo hagas y arriésgate a perder lo que tienes si quieres algo con otra.
Es probable que muchas de las que me leen recibirán una carta para participar en alguna cabalgata navideña el próximo año como Rudolph. No lo digo por vuestro carisma. Lo digo por los cuernos.
Es una lástima. Por más que intentes disimularlos todo tu entorno los habrá visto antes que tú. Eso es lo peor.  Creo que es hora de ser un poco mala y descubrir lo que te ocultan.
La esperanza es lo último que se pierde y tú, como buena enamorada, pensarás que sigue sintiendo por ti y que solo está pasando por una etapa de confusión. Somos así de tontas. ¿Alguna vez has escuchado eso de “si estás enamorada de alguien no eres capaz de mirar a otra persona”? Pues es verdad. Hasta las más golfas encuentran a la niña de sus ojos y sinceramente, si para ella ya no lo eres no intentes forzar la situación porque te convertirás en un ser patético y pesado.
Infidelidad.. Es algo de lo que no te salvas ni aunque seas la tipa más buenorra de la manada.(ver vídeo)
1º Cambios de actitud 
Esto es lo más común. Tu pareja empieza a cambiar de hábitos  y pone

excusas que no puedes rebatir con facilidad. Está claro que si te dice que va a tomar un helado a las 5 de la tarde con su amiga Pepita, te lo vas a tener que creer.  También está claro que, por discreción y para no parecer una loca, no vas a poder preguntarle dónde irá ni obligarle a sacarse una foto con su amiga para creértelo. Eso son los principales fallos cometidos cada día. Encontrarás mil formas de pillar a una infiel, pero si la agobias y activas sus alertas quizás te conviertas tú en la mala de la película sin serlo.

Si siempre ha estado disponible en Whatsapp(maldito) y ahora desaparece durante horas, te molestará. ¿Puedes controlarte? Son cosas que te servirán para convertirte en Sherlock, pero que utilizadas en el momento inoportuno pueden desatar una tormenta tropical innecesaria.
– Cambio de humor brusco 
¿Últimamente no responde a tus te quiero y se limita a sonreír o a decir un seco “y yo” bajo la excusa de que está cansada o porque ha tenido un mal día?
¿De repente un día está demasiado cariñosa o se echa a llorar sin sentido? Hasta la más zorra tiene un pequeño corazoncito y cuando se da cuenta de que puede estar haciéndole daño a una persona que ha dado todo por ella se siente realmente mal. Pero eso no quiere decir que te vuelva a querer. Se llama sentimiento de culpabilidad.
– Los pequeños detalles
¿Recuerdas la primera vez que celebrasteis algo juntas? Daba igual lo que fuera. Le hacía ilusión celebrar el día de la peli-manta con ositos de goma y patatas fritas porque estaba contigo. Ahora prefiere salir con cualquiera a tomarse unas cañas. Ahora, si lo hace, desvía la mirada para ver si alguien le ha hablado por el móvil. Ahora… Ahora…Ahora..
No deja el móvil. Lo lleva en el bolsillo e incluso se lo lleva a la ducha. Evidentemente, tiene contraseña, pero no puede arriesgarse a que le hablen y que salte la notificación.
2º Las nuevas amigas
Muchas veces nuestras mentirosas favoritas disfrazan de amistad lo que en realidad no es. ¿Conoces a su amiga Rasputina? Pues no, está claro que no la conoces porque en todo el tiempo que ha durado tu relación no ha salido ni una vez con ella.
Todo tiene un porqué. No te vuelvas loca. Averigua el vínculo para quedarte tranquila. A lo mejor estás llorando de rabia y se conocen de ir al gimnasio, de clases de guitarra o cualquier cosa por el estilo.  La cara de pasa puedes ponerla si no hay un vínculo más allá de “somos lesbianas”. 
A lo mejor tienes la suerte de conocer en persona a la lubina de turno. Esto no es común porque suelen ser un tesoro oculto y tu pareja no va a querer que establezcas relación con ella… pero puede que tu novia sea de las atrevidas.  Si te da la oportunidad, analiza la situación. Es bastante complicado ocultar la atracción hacia una determinada persona. Si eres un poco perspicaz lo notarás.  Además, la situación tampoco será fácil para “la otra”. Eres la oficial y puede que se agobie con tu presencia. Fíjate en su cara. Suelen mirar mucho al infinito o al suelo.
3º Cuestión de sexo
Cuando se tiene en la cabeza a otra persona, el sexo con tu pareja ya no es lo mismo. De repente, está siempre muy cansada y cuando cede siempre recurre al mínimo esfuerzo. Prefiere sentarse en el sofá a ver cualquier serie y tú no dejas de recordar los tiempos en los que llegaba a casa y te destrozaba contra la pared.  0 motivación. No es que te hayas puesto muy fea. Es que tu churri tiene en la cabeza a otra que no eres tú. Míralo por el lado positivo. Cuando está en ese sofá no está imaginando que eres otra mientras está en la cama contigo.
4º Infidelidad 2.0: Las Redes Sociales
 
Despiporre. Es bastante facil desenmascarar a una persona a través de sus redes sociales.
En Facebook ¿Quién puede evitar marcar territorio en el muro de la persona que le gusta? Los comentarios de Eustaquia y sus likes no son casualidad. Sobre todo si vienen a modo spam(de 30 en 30). ¿Tu amor ya no abre el Facebook delante de ti por miedo a que se abra alguna conversación?
¿Ha puesto en privado su lista de amigos? ¿Ya no responde con cariño a tus comentarios amorosos en su muro?
En Twitter: Twitter es la principal red de indirectas. ¿Te has planteado si eso que ha puesto tu chica va por ti? La ambigüedad de los mensajes en Twitter puede hacerte enloquecer. Puedes probar a investigar a sus seguidores o comprobar los retweets y favs de esas frases bonitas. Siempre se encuentra algo sospechoso. Corres el peligro de convertirse en la loca de los gatos sin razón. ¡Tu novia puede ser una chica muy querida y popular simplemente!
LA ESTRELLA: EL BRENDA. 
Brenda se describe como una “red social de LIGOTEO para chicas”. Vale, sí, que muchas os metéis para conocer gente simplemente, pero yo me planteo para qué quiere alguien tener una cuenta si tiene pareja. Cada uno tiene su forma de vivir y hay que respetarla. Cuando tu pareja tiene Brenda y te lo dice no tiene nada que ocultarte. Pero..¿Qué pasa cuando lo hace a escondidas? Si se lo hace con foto será fácil descubrirla, pero la mayoría de personas con pareja que conozco no incluyen foto en sus perfiles.  Créate una cuenta.  Brenda funciona por localización, así que no será complicado averiguar qué perfil es el de tu chica. Cuando estés con ella, háblale. Se iluminará la pantalla de su móvil. Bollodrama. Si tienes la suficiente sangre fría puedes cerrar el pico e intentar quedar con ella. Como método para despedirla de tu vida y que se le caiga la cara de vergüenza es efectivo.
 


Lo negará. Y en muchos casos no lo negará por amor. A veces cuando estás mucho tiempo con alguien te acomodas en la costumbre, en la comodidad de lo cotidiano.  No quieres perder esa estabilidad, pero necesitas sentir una serie de emociones que ya tu pareja no te proporciona. 

Las personas infieles quieren tenerlo todo. Quieren la seguridad de la pareja estable y la diversión de una aventurilla exótica, aunque eso suponga traicionar a las personas que darían la vida por ellas.
En este post no puedo revelar métodos más profundos de investigación por diversas cuestiones. Pero, sinceramente, creo que no vale la pena volverse loca por alguien que ya no te valora como antes. No puedes obligar a alguien a que te quiera, no puedes evitar sus atracciones, no puedes evitar que ya no quiera pasar tiempo contigo.. pero sí que puedes vivir y conocer a gente maravillosa que hará que tu vida vuelva a ser plena.
Es probable que pienses que esa persona es el amor de tu vida y mueras de amor durante algún tiempo. Querrás recuperarla, le echarás la culpa a la otra e incluso, puede que te conviertas en la arpía de la película al intentar vengarte. No vas a recuperar el tiempo perdido y tampoco recuperarás la confianza en la persona que te engañó. Asúmelo. Abre los ojos.


Vive. Y que le den. 

365 grados

Me pones a 365. Lo de a 1000 es una exageración. Bueno, lo de 365 también pero poner me pones a 37,5 no quedaba bien para el último post del año.
En un principio pensé escribir un post sentimental recordando los mejores y peores momentos de este año que nos deja. Sin embargo, no me apetece. Debo confesar que me he puesto una playlist de lo más variopinta y me han salido unos cuernitos de demonio perfectos para hablar de lo que me apetece.
Esta noche comienza un nuevo año en el que conoceréis a mucha gente. Quizás conozcáis al amor de vuestra vida o por el contrario, a muchas capullas que os romperán el corazón.  Este post es un post divertido en el que te darás cuenta de que no estás sola. A partir de ahora, cada vez que escuches esas canciones que te ponen a 365 secretamente, sabrás que a muchas de nosotras también nos motivan.
Para momentos de desamor, para momentos en los que desearías arrancarle la ropa a la buenorra del bar llega..El ranking de las canciones más bochornosas que escucharás durante el año..
12.  Dos hombres y un destino. Versión Alex y Bustamante.

Una canción que escucharás cuando formes parte de un triángulo amoroso. La chica de tus sueños también tontea con una de tus colegas y no sabes si echarte a correr o sacar lo mejor de ti para conquistarla. Buscarás en Youtube esta canción e imaginarás como le tiras del pelo a tu amiga. La cantarás con sentimiento. Incluso, puede que vayas a un karaoke y te salga la lagrimilla.
11. Te falta veneno. Edurne. 
Canción apta para las primerizas en el ambiente. El primer día que salgáis por los reinos de “la pandilla de lagartas”(desde el cariño, que yo también soy una de esas lagartas) os asustaréis y convertiréis esta canción de Edurne en vuestro himno. Al final se os pasará. Yo la estuve escuchando un mes allá por 2008. 
10. La chica de al lado. Fran Perea. 
No vayas de digna. Te gusta tu compañera de piso, tu vecina, tu amiga y no sabes cómo decírselo. En algún momento pensarás que mandarle esta canción como indirecta muy directa es una buenísima idea. Quizás lo sea. Inténtalo. Siempre puedes negar tu amor diciendo que eres una gran fan de Fran Perea y que sigues enamorada platónicamente de Verónica Sánchez. 
 
9. Mentirosa. Ráfaga. 
Vale. Has pillado a tu novia, rollo o lo que sea poniéndote los cuernos. Después de maldecir y de escuchar canciones para cortarse las venas pasarás a la venganza. Sin saber cómo, llegarás a esta canción en Youtube y te sentirás terriblemente identificada. Estarás saliendo del pozo negro del desamor y comenzarás a cuestionarte tus gustos musicales. No tienes por qué avergonzarte. Al fin y al cabo la culpable de tu situación es la golfa de la que elegiste enamorarte.
 
8. No está de moda. Papá Levante. 
Eres un poco sueltilla. Liberal. Golfa. Zorrilla… Después de acostarte con 15 tías te darás cuenta de que tu ritmo de vida no termina de llenarte y decidirás cambiar y convertirte en una buena chica. Está claro que tu fama de guarra habrá traspasado fronteras y seguirán llegándote peticiones sexuales de tu harem. Tú, con toda tu dignidad, estarás escuchando a todo volumen esta canción. Porque no, tú no eres un trozo de carne al que tirarse. TÚ quieres enamorarte y hacer el amor. Hasta que te canses y vuelvas a las andadas. JEJEJE
7. No rompas más. Coyote Dax. 
Esta canción sonará en tu mente cuando te encuentres a la típica bollerita con botas de Cowboy. Lo digo por experiencia. Si es guapa, te darán ganas de acercarte y cantársela. Si es simpática te seguirá el rollo, pero siempre existe la posibilidad de que te mande a freír cochinillos. 
Está claro que el estilo “Cowboy” es muy del 2001, año en el que Coyote Dax lanzó esta versión, por lo que si te aprendes el bailecito triunfarás entre las treintañeras que ligaron en su tiempo al ritmo de “No rompas más”.
6. Te quiero más. Fórmula abierta. 
Sí. Te gusta esta canción. Te encanta bailarla en las verbenas de pueblo y en las discotecas de verano. Si te está empezando a gustar alguien, incluso puede que te la descargues y la pongas en el coche. ¿Te imaginas? Tú, a todo volumen conduciendo por la autopista e imaginando que esa chica que tanto te gusta te está mirando como si fuera un videoclip. Todas hacemos lo mismo. No lo niegues.  Te mueres por gritarle “Regálame un beso y no te arrepentirás”. 
5. Vas a volverme loca. Natalia. 
Esta canción la escucharás justo después de la anterior. Es hora de que comiences a asustarte. Esa chica te gusta de verdad y te sientes totalmente identificada con la letra de esta canción. Te estás volviendo loca. No paras de pensar en ella, te encanta su perfume, sus gestos, su risa.. Lejos de sentir dolor, estás contenta. Tienes una ilusión y no te importa bailar y hacer el tonto en tu habitación pensando en ella… aunque tengas 40 años. 
4. Belinda. Lo siento. 
¿Qué has hecho? Justo cuando todo iba bien, vas y la fastidias. Se ha ido. Ya no te quiere. Eres un alma en pena, pero aún tienes esperanza. Estás en casa pensando en la mejor manera de pedirle perdón y de repente, aparecerá Belinda y su “Lo siento”.  Te gustará porque no es excesivamente triste y podrás cantarla mirándote al espejo. Supongo que te dará fuerza para salir a reconquistar a tu churri. Suerte. Nunca le digas lo que has estado escuchando. 
——— PODIUM——————
3. Chenoa. Cuando tú vas. 
Apta para las maduritas.  Está claro que os habéis puesto de moda. Nos encantáis. Probablemente vuestras caras de experimentadas provoquen que nosotras, las más jovencitas, nos acerquemos con nuestro repertorio lascivo más directo. Tendréis que aguantar todo tipo de salidas de tono. En ocasiones, os encantarán.  Cuando os enfadéis dedicaréis esta canción… pero aunque “cuando tú vas, yo vengo de allí” y “no me fío porque sé que tú me engañarás” a muchas os gusta el descaro de las niñatas.  No digáis que no. “Ay, qué descaro! Ahora me gustas más…”
 
2. Sámbame. Upa Dance. 
La medalla de plata a la canción más bochornosa se la lleva.. “Sámbame”.  Te has levantado muy perra y te crees irresistible. Te mirarás en ropa interior y cuando te des cuenta estarás imaginando una escena de lo más tórrida. Tienes tanta energía en el cuerpo que cuando vayas a buscar alguna canción para desfogarte encontrarás ésta.  Pondrás morritos y te retorcerás intentando imitar coreografías imposibles. ¿Has visto alguna vez un pato mareado? ¿No? Pues eso parecerás. Escuchar “Sámbame” es algo mas íntimo que acostarte con alguien. Es algo inconfesable…que muchas hacemos 2 o veces al año. O más. 
 
1.  Tú dirás que estoy loco. MAM
Eres la típica guaperas del ambiente y le has puesto el ojo a la chiquilla/mujer de turno. Sabes que al final caerá en tus redes, por lo que vas a saco.  No se va a resistir a tu seguridad y a tu chulería.  En casa, mientras te preparas para salir de caza tendrás puesta esta canción a todo volumen para motivarte. La sesión privada de Spotify te salvará la vida. Lo sabes. ¡Suerte con la chica!
Os deseo un buen comienzo de año.
¡Portaos fatal!

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