Lesbianas que van de duras pero que lloran con Malú

Cara de estar escuchando canciones de Malú

Me voy a meter conmigo misma. Bueno, no.. Yo no lloro con Malú. Eso está claro. A mí Malú no me gusta. Si me sé el 75% de las canciones de su discografía es porque… me pilló un día aburrida y una cosa llevó a a otra..¿Cuela?

La lesbiana dura es un extraño ser de las tinieblas que no tiene una edad predeterminada. Si te ha tocado conocer a una de 20 probablemente te mirará unas cuantas veces antes de dedicarte una media sonrisilla casi imperceptible. Eso si le has gustado..Si no.. no te volverá a mirar y pasarás a ser la prima de Cásper, ésa que ni siquiera sale en sus películas de lo insignificante que es su existencia.
La lesbiana dura adoptará aires de indiferencia ante cualquier situación que se le escape de las manos. Nunca admitirá que está nerviosa. Le da igual. La historia no va con ella. No está temblando, simplemente tiene frío en pleno agosto con 40 grados.  La pobre.
Aparentemente todo le da igual y si crees lo contrario se esforzará en demostrarte que estás equivocada. Sus argumentos sobre la inexistencia del amor estarán tan bien explicados que quizás te haga dudar, pero eso solo será una mentira más. Cuando llegue a su casa se pondrá la Bella y la Bestia o cualquier otra mariconada del montón para sentirse mejor. Te hará creer que es la Bestia pero en su armario solo habrán vestidos de Bella. Festival de la risa. Ridículo. Absurda.
Amigos que soportan los arrebatos de la Dura

La lesbiana dura no te hablará por Whatsapp aunque se esté dando cabezazos contra la pared. No puede. Su religión no se lo permite y probablemente se enfadará si no le prestas la atención que necesita. También se enfadará si le hablas cuando no le apetece, sobre todo si no eres la elegida. Las elegidas son extraños seres de la naturaleza que, por gracia divina, impactan en la retina y más tarde, en el sistema nervioso de la sujeta analizada.

Ser una de las elegidas es una gran putada. Después del impacto, la sujeta estará más confundida que Dinio en una de sus peores noches, y comenzará su fase de negación. “No, no me gusta”, “Es una zorra”, “Espero que no me hable hoy porque no me apetece”y un largo etcétera de tonterías que acabarán con la paciencia del más cuerdo.
Esto es la ley del más fuerte. Tú no tienes la culpa de que la gilipollas de turno piense que tus buenas intenciones son una auténtica amenaza para su persona. Entiéndelo. Se ha acostumbrado a su cara de malfollada y no vas a llegar tú con tu felicidad y tu amor a dibujarle dos corazoncitos en los ojos.
Llegados a este punto, te estarás preguntando qué coño le pasa. Probablemente nunca lo sabrás y simplemente te canses de su mal humor y la mandes a freír lapas.
Tía, estás diciendo espermatozoide en un blog de bolleras…

Podría decirse que la lesbiana dura es un gran óvulo. Si eres un pequeño espermatozoide interesado más te vale entrar a la primera. Si no es así, no pierdas el tiempo. El óvulo duro es de fijaciones concretas. Si es buena y amable contigo no le gustas. Y no le vas a gustar nunca. Si se mete contigo..POR TU BIEN…HUYE!

Supongo que las lesbianas que van de duras son la mala copia del papel que hacía Angelina Jolie en “Foxfire”. En casos extremos, también pueden ser la mala copia del papel de la misma actriz en “Inocencia interrumpida”.  Al fin y al cabo son unas eternas adolescentes a las que les gusta ir un poco contracorriente y desafiar al resto constantemente.  Unas jodidas tocapelotas con bastante suerte porque siempre encuentran a la tonta de turno que les ríe la gracia aunque sea para experimentar emociones fuertes durante una temporada.  Y esa temporada será dulce para el mundo, porque la única manera de tenerlas calladitas es secuestrándolas en una cama.
Un fuerte aplauso y dejemos que se vaya!!!!!

Lo mejor de este tipo de lesbianas es que no hace falta que estudien Arte Dramático para ser unas excelentes actrices. Si en casa saltan de alegría, esbozan la más grande de la sonrisa y bailan al son de la música del arpa del mejor amigo de Cupido aunque tú no puedas notarlo, mientras están en la calle no cambiarán la cara de limón que tan ensayada tienen.

No chicas, no existen las lesbianas duras. Existen cuatro petardas que se niegan a expresar lo que sienten porque se han llevado cuatro tortas. Existen cuatro bobas que se mueren por besarte y decirte que eres la princesa de sus sueños pero que optaran por soltarte lo buena que estás y lo follable que apareces en sus sueños y ¿Cómo no? Existen otras cuatro niñatas que simplemente son gilipollas.
Un mimito para tooooooodos!

Con 23…

Tener 23 años y 210 días es una putada. La piel tersa y la musculatura bien definida no son un plus. Tener 23 años es una tortura psicológica algo cómica. Supongo que es el comienzo de una locura no transitoria que acabará por convertirme en una lesbiana profesional, de esas que se sientan en el balcón con una copa de vino para admirar la puesta de sol en un día nublado.
Cuando tienes 23 años eres una pureta para las niñas que comienzan a salir por el ambiente. Todos los días me miro al espejo buscando alguna pata de gallo que justifique el ataque gratuito de los pequeños dragoncitos hiperdesarrollados del 95. Me fascina la capacidad que tienen para intercambiar babas antes que palabras. Supongo que hace tiempo olvidé que cuando empecé a salir por el ambiente, allá por 2009, yo hacía lo mismo.. Vaya que sí!
Cuando tienes 23 las de 30 te llaman bebé. No te valdrá tener 30 carreras o hablar 25 idiomas. Eres un jodido bebé al que no van a dar de mamar por más que berree. Te vas a tener que conformar con la chupa mientras das pasos hacia atrás para alejarte del campo de batalla de la ropa interior de encaje.
Cuando tienes 23 todas las lesbianas de tu generación habrán desaparecido del ambiente. Todas tendrán pareja o estarán evolucionando a un estado lésbico superior en las discotecas heterosexuales. Quedarán unas cuantas que te conocerán de tu época de pollito ligón y evitaréis cruzar miradas para no recordar aquella vez que acabasteis en la oscura esquina del garito del momento.
Cuando asumes las consecuencias de tu edad te sientes como Tarzán: viviendo entre dos mundos. Tú decides el terreno de juego en el que desarrollar tu estrategia.
No es algo sencillo. Te llevará días decidir si quieres sentirte Terminator y manipular a las niñas o dejarte flagelar(mmm..flagelar) por la fuerza explosiva de alguien mayor que tú. 
Quizás no te lleve tantos días como crees. Recibir latigazos resulta excitante y en la montaña rusa del mundo lésbico lo habitual es que las leonas te lancen zarpazos por lo menos una vez al día.  Lo importante es que las cicatrices que dejen sean consentidas, como los tatuajes.
Me encanta la palabra follar. Si le quitas “la palabra” a la frase anterior también es cierta. Hasta hace 2 meses era incapaz de pronunciar palabras malsonantes. Me herían. Ahora me resultan sexuales, atractivas, morbosas…  Es lo que tiene no tener pareja. No os equivoquéis. No quiero tener pareja. Creo que soy de ese tipo de persona que es más feliz siendo un pájaro libre aunque también pienso que nunca somos totalmente libres. Siempre habrá alguien a quien deseas tener en tu cama y eso supone tener una ocupación mental y un monotema de conversación con tus amigas más cercanas.
No me voy a poner tonta a estas alturas. Si tienes una amiga de 23 tienes que saber que esa sonrisita que pone al recibir un Whatsapp no es una sonrisilla romántica. Tu amiga es una perra y probablemente está teniendo pensamientos impuros. Demasiado impuros.
Con 23 tienes las hormonas alteradas y pasas 23 horas y 55 minutos pensando en sexo. Los 5 minutos restantes los dedicas a quejarte de la falta de atención que sufres por parte de la tipa que ocupa el número 1 en el ranking esa semana.
Esto tampoco es demasiado importante. Pondrás cara de limón unos cuantos días hasta que encuentres a una mucho más guapa que te haga caso. Eso sí, será el momento en que la anterior vuelva con una sonrisa y vuelvas a colgar el sujetador en algún lugar de su habitación. Porque sí. Nos encantan los círculos viciosos en todos los sentidos. Jejej..“en todos los sentidos”.. ¿Veis? Lo de las 23 horas y 55 minutos es verdad.
Con 23, la mayoría hemos tenido más de dos parejas. Estamos quemadas y no creemos demasiado en el amor aunque lloramos con la Bella y la Bestia y soñamos con casarnos y ser felices para siempre. La muerte de Silvia en Los Hombres de Paco nos pilló siendo adolescentes y seguimos traumatizadas…. Espera.. me voy a llorar al balcón… La muerte de Silvia fue muy triste(ver aquí) 
Mi mejor amiga está supervisando el post. Me acaba de preguntar si era necesario que nombrara LHDP. Sí, era muy necesario pero solo nosotras sabemos el motivo.
Las mujeres de 30-40 canarias son muy guapas. Solo hay que darse un paseo por el bar de ambiente que frecuento para observar el ganado. Son atractivas y se conocen entre todas. O por lo menos eso parece porque todas están conectadas vía Facebook. ¿No os parece interesante descubrir quién se lió con quién cuando eran un poco más jóvenes? ¿Hay que pasar algún tipo de prueba para que nos acepten en su Chart(EXPLICACIÓN PINCHANDO AQUÍ)aunque sea como mascotas?  ¿Me estoy pasando? No. Estoy siendo sincera y soy periodista, cosa que no viene a cuento pero siempre da mayor credibilidad a toda la mierda que suelto.
Tengo 23, tengo un capricho. Bueno..tengo muchos caprichos.. y unos 20 años por delante para cruzarme de brazos y conseguir todo lo que quiero. Punto. GUAPAS.

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